Durante
años, actualizar nuestros conocimientos cada cierto tiempo era suficiente para
mantenernos al día como docentes. Hoy, esa lógica ya no alcanza. Las
metodologías cambian, la tecnología avanza, los intereses de los estudiantes se
transforman y la inteligencia artificial abre un acceso ilimitado a la
información.
En
este escenario acelerado surge una pregunta que no podemos seguir postergando:
¿Estamos
preparando a nuestros estudiantes para aprobar un curso… o para seguir
aprendiendo toda la vida? -Y a nosotros mismos-
Esta
pregunta nos obliga a mirar el aprendizaje desde otra perspectiva. Una donde
aprender, desaprender y reaprender se conviertan en movimientos cotidianos, con
agilidad y sentido. Y aquí aparece un concepto que está ganando fuerza en
educación y en el mundo profesional: Learnability o aprendibilidad.
¿Qué es Learnability?
Es una competencia que incluye: una capacidad base, la disposición
permanente hacia el aprendizaje; una actitud activa frente al cambio
y, habilidades cognitivas y metacognitivas para integrar nuevos
conocimientos, en respuesta a contextos cada vez más dinámicos.
Learnability se
desarrolla con una práctica cotidiana que fortalece nuestra capacidad para
evolucionar junto con el contexto.


